CHAVA REYES, el más grande ícono de las CHIVAS del Campeonísimo (1953-2008)

La mayor parte de los equipos del futbol mexicano han construido su historia desde muchas décadas atrás. Aunque en últimos tiempos hemos visto nacer franquicias como hongos después de una noche de lluvia, la realidad es que son pocas las instituciones con un arraigo firme a sus raíces.

El equipo de Guadalajara es, definitivamente, uno de los dos más especiales de nuestro balompié. Su grandeza es la que se labró desde más antaño y aunque recientemente ha tambaleado en sus aspiraciones por recuperar la gloria, no cabe duda de que lo construido con bases firmes es imposible de derrumbar.

suscríbete a nuestro podcast

Y uno de esos míticos constructores fue un jugador muy especial, que nació y murió en la misma ciudad, misma que defendió con una de las pasiones más profundas que se han visto en todos los tiempos en México. Un atacante de la época dorada que se definió a sí mismo: “Yo no soy Chiva de corazón, yo soy Chiva de nacimiento”.

Salvador Reyes Monteón nació el 20 de septiembre de 1936 en Guadalajara, por supuesto.  Su padre fue Luis Reyes, quien jugaba futbol como delantero en las Chivas.

Don Luis hizo que su hijo asistiera a los partidos del equipo como mascota y recogebalones, con lo que inició el amor.

Chava Reyes en Fuerzas Básicas de Chivas

En una tarde de cascarita con sus amigos fue invitado a jugar un equipo amateur llamado SUTAJ, en donde compartió con el “Tigre” Sepúlveda y el “Mellone” Gutiérrez. De ahí pasaron a una selección de Jalisco, con la que ganó un torneo en Ciudad de México.

La Chivas ni tardas ni perezosas atrajeron a aquellos talentosos jóvenes y los integraron a sus fuerzas básicas.

Debut de Chava Reyes

Su debut deportivo se dio jugando por la derecha en 1953. Fue ante el León tras la lesión de uno de sus compañeros. Chava Reyes tenía sólo 16 años y ya se ponía la casaca del equipo de su vida. El primer gol que se tiene registro data del 29 de noviembre de ese año en la derrota por 3 a 2 frente al Oro.

Para esos tiempos el Guadalajara no era, ni mucho menos, un equipo ganador. No obstante en la 51-52 se había quedado a un punto de los Panzas Verdes en la lucha por el campeonato, después de haber sido líder durante casi todo el torneo, pero perder los últimos tres partidos.

Situación similar que vivió en la 54-55, donde el equipo de puros mexicanos se quedaría con las ganas de campeonar y el Zacatepec se agenciaba el trofeo. Luego de estas dos decepciones el Rebaño se ganó el mote del “Ya Merito”.

Durante todos estos años de crecimiento, Reyes demostraba de qué estaba hecho. Las crónicas de la época lo describen como un jugador elegante, con una técnica depurada que aprendió a manejar el balón como pocos futbolistas de su época. Incluso lo comparaban con su padre, del que también se decía era un jugadorazo, quizás un poco más envalentonado que su retoño.

A Salvador no le gustaba ir al choque y pelear con la defensa rival. Él tenía una visión adelantada a sus tiempos y prefería estar colocado en el lugar y momento correcto para encontrarse con la pelota y empujarla a las redes sin la necesidad de batallar por ella.

Según lo describe la “Tota” Carbajal, Chava Reyes fue de los primeros futbolistas mexicanos que aprendieron a jugar sin balón, a desmarcarse y brindar un espacio vacío a sus compañeros, en aquella formación muy común en los cincuentas, la del 4-2-4, en donde su posición natural casi siempre fue la de interior por derecha y no la de delantero centro, como comúnmente se cree.

Su cuota goleadora comenzaba a incrementarse y entre Liga y Copa marcó 30 goles de 1953 a 1956. Justo en los primeros días del siguiente año es que comenzaría, ahora sí, la historia del Campeonísimo.

La Chivas estaban jugando a muy buen nivel y habían completado una de las mayores goleadas de la historia sobre el América, con un contundente 7-0 en el que Reyes colaboró con un gol.

No obstante, una racha de tres partidos perdidos los volvía a poner en el borde de quedarse sin título. En una época en que Atlas ya había sido campeón y se daba el lujo de burlarse de sus rivales de ciudad, Jaime “El Tubo” Gómez habló fuerte con sus compañeros para ponerlos en orden rumbo al final de la campaña.

Primer titulo de Chivas

El 3 de enero de 1957 se jugaba un partido esencial contra Irapuato, ya que una victoria aseguraba terminar como primer lugar. Todo el encuentro transcurrió entre embates Rojiblancos y una buena defensa Fresera. Tuvo que ser hasta los últimos instantes del partido que el muchacho Reyes de sólo 20 años tomara un balón suelto del portero Quevedo y con la izquierda reventara las redes.

La Chivas de Guadalajara conseguían el primer título de liga de su historia y se enfilaban directo a una seguidilla de triunfos imposible, una racha absoluta que dominó la década de los sesenta y que nunca ha podido ser igualada por ningún otro equipo de futbol en nuestro país.

Estas grandes actuaciones del delantero tapatío lo llevaron directamente a la Selección Nacional. Después de anotar algunos goles en partidos amistosos contra clubes, celebraría su primero oficial frente a Estados Unidos en la paliza de 6-0 correspondiente a las eliminatorias rumbo al mundial de 1958.

Acá iniciaría la década de Reyes, que se adueñaría de un puesto permanentemente con el combinado azteca y a la postre se convertiría en un ídolo de todo el país.

A pesar de ganar el Campeón de Campeones el mismo año de su título de liga, para la 57-58 las Chivas no pudieron revalidar el trofeo importante al terminar en tercer puesto, pero el siguiente año tomarían su revancha.

Mundial de Suecia 1958

Antes de comenzar el torneo, el Melón Reyes viajaba hacia Suecia para el Mundial veraniego. Antonio López Herranz confiaba en el joven para ser puntal en las alineaciones mexicanas.

Tristemente el Tricolor no contaba con el nivel suficiente para destacar a nivel internacional. La FIFA volvía a colocarnos en la inauguración del campeonato ante el anfitrión, con la oscura idea de que éramos un plato fácil de comer. Y así fue. México caía 3-0 y Chava poco o nada pudo hacer para evitarlo.

No obstante, el segundo encuentro de grupos traería una grata sorpresa. Los aztecas comenzaban perdiendo al 32’ con tanto de Allchurch, pero Jaime Belmonte anotaba al 89’ para convertirse así en el Héroe de Solna, ganando para nuestro país el primer punto de la historia en Copas del Mundo.

A pesar de la proeza, en el último juego, también con Chava Reyes como titularazo, México caería por un contundente 4-0 de la poderosa Hungría.

Temporada 1958-59

En la temporada 1958-59 manteniendo una alineación constante con figuras legendarias como el Tubo Gómez, el Tigre Sepúlveda, Sabás Ponce, Jamaicón Villegas, Chololo Díaz, Jasso, Chaires y por supuesto a Chava Reyes, el equipo de Guadalajara fue dominante y con 16 victorias, seis empates y sólo cuatro derrotas, sumaban 38 puntos para ganar su segundo campeonato, por encima del León.

El delantero sólo pudo anotar seis veces en 25 partidos jugados, pero era una pieza fundamental para funcionamiento de su escuadra. Chivas también ganaría el Campeón de Campeones frente al Zacatepec.

Gira de Inglaterra en México

Fue protagonista de una de las historias más emocionantes de 1959 en México. Inglaterra hacía una gira por el continente americano y se llevaba derrotas en Brasil y Perú, antes de visitar Ciudad Universitaria.

En la capital mexicana los ingleses iniciaban ganando, pero Cárdenas de cabeza empataba al 26’. En la segunda parte el estadio se removía por un sismo de más de dos minutos que muy pocas de las más de 100 mil personas presentes notaron.

Lo que sí sintieron fue el trallazo de Chava Reyes que entró a la portería por el centro y que conseguía la primera de dos victorias que tenemos ante los inventores del deporte en toda la historia.

Temporada 1959-60

La campaña 1959-60 era una carrera parejera entre los tapatíos y los Cremas capitalinos, que seguían buscando volver al Olimpo, ya que no ganaban ningún cetro desde 1928, en la llamada época amateur.

Ambos equipos vencieron en sus respectivas visitas al gran rival y el América no dejó de luchar durante todo el año. No obstante, se quedarían rezagados por cuatro puntos y Guadalajara hilaba su segundo título consecutivo, además del obligatorio Campeón de Campeones venciendo al Necaxa en tanda de penales.

Poco a poco empezaba a hacerse una costumbre el triunfalismo tapatío. Los jugadores eran prácticamente los mismos y se protegían entre ellos, creando incluso un sistema de vigilancia para que todos estuvieran en casa a las 10 de la noche. Algo que tal vez podría ayudar al equipo actual.

Temporada 1960-61

Las Chivas iban a repetir el título en la 60-61 y pocas voces lo dudaban. Esta vez el rival más cercano fue el Oro de la misma ciudad, pero la diferencia de siete puntos era demasiado para sostener al ahora tricampeón, que ya daba mucho miedo a todos los integrantes de la Liga Mexicana de futbol profesional.

Fue justo al final de esa temporada que a los Rojiblancos los empezaron a conocer como los Campeonísimos, celebrando sus múltiples conquistas. Con este cuarto cetro alcanzaban al León en la tabla de máximos ganadores y se veía muy probable que los superaran de manera inmediata.

Repechaje 1961

El 29 de octubre de 1961 México tuvo que enfrentar un repechaje bastante dudoso contra Paraguay, el tercero clasificado en la CONMEBOL. El Tri sería la Selección que más partidos tuvo que jugar para poder llegar al mundial de Chile el año siguiente, castigada por la FIFA que nos seguía considerando muy débiles.

El partido de ida, disputado una vez más en Ciudad Universitaria, se vivió como todo un acontecimiento nacional. Los paraguayos presionaron durante toda la primera mitad e incluso les fue anulado un gol por juego peligroso, pero con empuje y buenas jugadas de pared entre Chava Reyes y Agustín Peniche todo se equilibró en el complemento.

Fue en una de estas embestidas que la defensa guaraní se enredó con la bola y el portentoso delantero de las Chivas alcanzó a puntearla para poner el marcador definitivo. México vencía uno a cero y viajaba una semana después a Asunción, en donde aguantaría el empate sin goles bajo el fuerte calor paraguayo.

Con esto México se volvía a clasificar a una nueva Copa Jules Rimet, en donde otra vez se suspiraba con el sueño de una buena participación.

Temporada 1961-62

Mientras todo esto pasaba, en el campeonato local el Guadalajara simplemente no tenía rival. En este quinto título consecutivo de la 1961-62, ganaban 20, empataban uno y perdían cinco, superando al América por siete puntos y coronándose con dos jornadas de anticipación, de visita en Toluca.

Pero eso no sería todo. Salvador Reyes Monteón apenas había llegado a los 25 años, pero cumplía con su mejor campaña goleadora. Con 21 dianas conseguía el título de goleo por primera y única vez en su trayectoria como delantero. Compartía el premio con Carlos “El Charro” Lara, otro legendario jugador de su tiempo.

Chava Reyes ya tenía 87 goles en su cuota goleadora de liga, esperando a seguir sumando más y más en el paso de los años venideros.

Mundial de Chile 1962

Pero primero tendría que viajar rumbo a Santiago de Chile para el mundial de 1962, donde sí se cumpliría con un trascendental papel, a pesar de todo.

En primera instancia se jugaría un muy buen encuentro frente al Brasil de Pelé. Reyes jugaría como titular un encuentro en el que se vería un excelente futbol por parte de México.

No obstante, Mário Zagallo al 56’ y luego Edson Arantes do Nascimento con una impresionante jugada individual batían la meta del todavía Cuatro Copas Tota Carbajal.

El encuentro ante España también lo jugó de buena manera el equipo nacional. Con una defensa bien plantada y constantes destellos de avanzadas en todo el partido, lograron mantener el empate a ceros durante casi todo el tiempo.

Lamentablemente en un descuido Paco Gento desbordaba por la izquierda para enviar un centro que desvió la defensa azteca y que cayó en pies españoles. Joaquín Peiró no perdonó y violó la meta de Carbajal, quien se revolvió con mucho dolor y lamento sobre el césped chileno.

No obstante, lograron su revancha en el tercer y último encuentro. Se jugaba contra Checoslovaquia, selección que perdería la final de aquel mundial contra Brasil.

México iniciaba perdiendo, como todo el mundo apostaba. Carbajal tuvo que lucirse con un achique espectacular y luego Hernández disparó de tiro libre.

Fue a los 12 minutos que Isidoro Diaz empató, con un disparo corto en la boca del arco. Demostrando la calidad técnica mexicana fue que se dominó a los europeos. 15 minutos después de la igualada y luego de una tontería de Masoputs, Del Águila aprovechó para duplicar los goles aztecas.

El mismo Alfredo tuvo el tercero al regresar del descanso, pero la mandó ligeramente desviada. El último gol nacional caería en los últimos minutos, después de un penal muy bien cobrado por Héctor Hernández.

Lastimosamente ese agónico gol en el partido contra los españoles le impedía a México el acceso a la segunda ronda del mundial, con lo que, a pesar de la espectacular victoria, se regresaban a casa.

Primera Copa de Campeones de la CONCACAF

Antes de enfrentar el torneo doméstico, Salvador Reyes y compañía tendrían que jugar la primera Copa de Campeones de la CONCACAF, confederación consolidada sólo unos meses atrás.

Las Chivas primero recibían al Herediano de Costa Rica en el Jalisco y con dos del Melón ganaban la ida. El regreso, de visita en Heredia, también fue para los Rayados, quienes aplastaban a su rival con un descorazonador 5-0 global.

En la gran final se topaban con el Comunicaciones de Guatemala. Primero sellaban su pasaporte en la capital chapina y vencían 1-0 con tanto de Javier Valdivia. En Guadalajara las cosas no serían tersas para los centroamericanos y con un magnífico triplete de Reyes y otros dos del veterano Juan Jasso, las Chivas levantaban su primer trofeo internacional.

Temporada 1962-63

Por fin, en la temporada 1962-63, el Guadalajara se encontraría con un equipo a su nivel. Luego de 25 jornadas transcurridas el equipo llegaba con 35 puntos, uno por encima del Oro, a la última fecha, justamente frente al rival de su ciudad.

Los Mulos habían jugado muy bien al futbol durante toda la campaña y luchaban firmemente por conseguir el primer título en sus 39 años de existencia.

El jueves 20 de diciembre de 1962 en el Estadio Jalisco se jugaría una final. Los Áureos sí contaban con extranjeros y una de sus figuras era Amaury Epaminondas, además del brasileño Neco. A los de Oblatos sólo les valía la victoria y a las Chivas Rayadas les bastaba el empate.

Las acciones fueron tensas y hubo muchas entradas fuertes durante la primera mitad, además de que el “Tubo” Gómez y Antonio Mota, guardameta mulo, tuvieron una participación estupenda debajo de sus postes.

Al minuto 70 Manoel Tavares Barbosa “Neco” remató de cabeza un centro del Tepo Rodríguez y venció por fin al colimote Gómez. Las Chivas intentaron empatar el partido con mucha fuerza, pero ni el remate al ángulo de su portero, que subió a la desesperada en un tiro de esquina, les funcionó. Mota se estiraba en una atajada espectacular que acababa con todas las aspiraciones del Campeonísimo.

El Oro conquistaba su primer y único título y el Guadalajara se quedaba con las ganas de ganar el quinto consecutivo. Sin embargo, esta racha de cuatro campeonatos seguidos era algo que sólo habían conseguido el América y el Real Club España, pero en los años del amateurismo.

Nunca en la época profesional un club había acumulado cuatro estrellas seguidas y jamás se ha repetido, ni en torneos largos y mucho menos en torneos cortos. Las Chivas Campeonísimas de 1959 a 1962 habían dejado una estela eterna y que sin embargo todavía no se acababa.

Como nota al margen, me gustaría añadir que aquel brasileño que le dio su único título al famoso Club Oro, Manoel Tavares “Neco”, falleció el pasado 25 de noviembre de 2020, mismo día del deceso de Diego Maradona. Que en paz descanse.

Temporada 1963-64

Llegaba la temporada 1963-64. El Guadalajara lograba mantener a su columna vertebral y su poderío era indiscutible, a pesar de perder el último título sobre la hora.

El primer paso era conquistar el Torneo de Copa, mismo que se les había escurrido de las manos en los años anteriores. Venciendo primero al Tampico, al Nacional y al Oro en las instancias previas, terminaron ganándole al Atlante por 2-1 el 2 de junio de 1963.

En la Liga de ese año el Oro no pudo revalidar su corona y quedaba en el octavo puesto, mientras que la escuadra a vencer para el Guadalajara se llamaba otra vez América, en una rivalidad que ya se había fraguado y que sacaba chispas cada vez que tenía que jugarse.

Fue así el 22 de diciembre de 1963 en la jornada 24, a sólo dos del final de campeonato, que visitaron al América en el Estadio Universitario. En una victoria “humillante” de 2-0, como relataron los diarios en ese entonces, las Chivas casi amarraron el campeonato. Reyes, por supuesto, participó con un gol.

Una semana después recibieron al Nacional en el Estadio Jalisco y con goles de Chava Reyes y un zurdazo de Jara concretaban el 2-0, mismo que les daba los dos puntos de ventaja necesarios para superar definitivamente al América y conquistar el sexto título en siete años, una verdadera locura.

En ese entonces las temporadas futbolísticas se desarrollaban así: los primeros seis meses, entre julio y diciembre, se jugaban casi todas las jornadas de liga, definiendo al campeón en los primeros días del año.

En los primeros meses se jugaba el torneo de Copa y después se disputaba el Campeón de Campeones entre los ganadores ligueros y coperos. Por cierto, que las Chivas lo volvieron a ganar el 26 de abril de 1964 derrotando 2-0 al América con uno de Barba y otro de Reyes.

Alternadamente se hacían distintos torneos amistosos en forma de pentagonales. Ya era una costumbre ver al Campeonísimo jugar ante equipos brasileños, españoles y argentinos, en donde se daban batallas dignas de reconocer.

Gira Europea 1964

Pero en el verano de 1964 el club rojiblanco emprendió una aventura nunca antes vista en un equipo mexicano: cruzó el Atlántico para una gira europea de 10 partidos con el fin de enfrentar a las mejores escuadras del Viejo Continente.

El primer partido fue contra el impresionante Barcelona que se había coronado campeón español perdiendo sólo un juego ante el Real Madrid. Las acciones en el Nou Camp se vieron dominadas por unos catalanes superiores en táctica.

El entonces jovencito José Antonio Zaldúa adelantó a los locales al 12’. El segundo llegó de penal, luego de una mano involuntaria del “Tigre” Sepúlveda.

Sin embargo, en el segundo tiempo los azulgranas conocieron de primera mano al magnífico delantero mexicano de la década. Salvador Reyes remató con el corazón un centro de Ortiz para poner el 2-1 y tan sólo dos minutos después el Barca perdía la pelota en media cancha y tras una pared perfecta, el Melón firmaba un doblete histórico, en el primer partido de un equipo mexicano en la casa del Barcelona.

La gira duró todo el mes de mayo y los enfrentó a 10 escuadras europeas, entre ellas el Gijón, Sevilla, Lille, Werder Bremen, Angers y Valencia. Las Chivas ganaron dos, empataron cuatro y perdieron la misma cantidad.

Con tremendísimo roce internacional volvía el equipo a tierras aztecas.

Temporada 1964-65

Ni la afición ni el club lo sabían, pero estaban a punto de jugar el último gran año de dominio absoluto y consecutivo en el futbol nacional, la temporada 64-65.

En una época en la que el desarrollo atlético, físico y mental de los futbolitas no estaba tan estudiado y explorado como en nuestros días, los jugadores se desgastaban con más rapidez. El gran conjunto de amigos, que ya eran como hermanos, empezaba a hacerse viejo.

Tubo Gómez se marcharía a jugar al Monterrey antes de iniciar esa campaña y sería también el último gran año goleador para Salvador Reyes, quien acabaría con 13 tantos en 27 partidos.

No obstante todavía les alcanzaría para conquistar el séptimo campeonato, en un torneo en que empataron 10 de los 30 partidos, pero que con sus 15 victorias les fue suficiente para acumular 40 unidades y superar por dos al Oro, digno subcampeón.

Definieron el título de liga de 64-65 en la penúltima fecha igualando contra el casi descendido Nacional. Ganar la séptima corona con otro empate más no le gustó mucho a la escuadra dirigida por el Ingeniero de la Torre, por lo que las celebraciones no fueron tan entusiastas.

Definitivamente ellos no sabían la deslumbrante y trascendental hazaña que acababan de construir en los últimos casi 10 años. Si hubieran podido dar un pequeño vistazo al futuro, no sólo de las Chivas, si no de todo el futbol mexicano, estarían plenamente satisfechos por sus logros.

Y es que la etapa del Campeonísimo no tiene absoluta comparación. Se puede hablar de otro futbol, de otro estilo, de otras defensivas y de todos los argumentos posibles para intentar desdeñar el futbol de antaño.

Sin embargo, el deporte siempre ha sido el mismo, se jugaba ya desde entonces con una esférica que sólo podía patearse con los pies y enfrentaba a 11 vs 11. Es entonces una obligación histórica para todos los aficionados al futbol mexicano -sea que le vayan a las Chivas o al América o al Pachuca- hacer un recorrido detallado sobre el trayecto de este grupo de futbolistas -liderados por un fantástico jugador de nombre Salvador y de apellido Reyes- y aprenderse sus nombres, repetir sus anécdotas y rememorar sus glorias. Es esencial recordarles como el grupo de jugadores más importante de toda la historia del balompié en México.

Pero todo lo que inicia, debe concluir. El penúltimo gran atisbo del Campeonísimo fue en aquel Campeón de Campeones de la 64-65, en donde las Chivas se enfrentaron al América, por segundo año consecutivo.

En otro partido digno de un verdadero Clásico, las cosas se calentaron. El Tigre Sepúlveda repartió patadas y terminó por ganarse la expulsión. En su salida de la cancha se retiró la camiseta y arrojándola al piso, le gritó a la banca americanista “Con esta tienen”. Y en efecto, las Chivas ganaron el partido 2-1.

Temporada 1965-66

A partir de la campaña 1965-66 las cosas darían un vuelco absoluto. Los Cremas del América conquistaba el primer campeonato de su historia arrebatándole por fin la hegemonía al Guadalajara y dando el primer paso rumbo a carrera por ver cuál de los dos clubes lograría más campeonatos.

Todavía el equipo Campeonísimo alcanzaría un último título, en la campaña 1969-70, aunque al Melón ya no le tocaría. Los únicos dos futbolistas presentes en los ocho campeonatos de aquella gloriosa década fueron Jamaicón Villegas y Sabás Ponce.

Mundial de Inglaterra 1966

A Chava Reyes todavía le alcanzó el gas para asistir a una última Copa del Mundo, la de Inglaterra en 1966. Con el número 19 en el dorsal, el tapatío se alistaba para participar en su tercer mundial consecutivo, el último de su estelar trayectoria.

El primer tiempo del partido contra Francia no movió el marcador. Sin embargo, el complemento arrancaba con un gran trazo por la banda izquierda en la que Aaron Padilla hacía su genial y acostumbrada bicicleta. Después cedía para Enrique Borja, quien después de un poco de problemas pateaba la pelota para adentro.

Gol mexicano que no se pudo sostener por mucho tiempo, ya que los franceses empataron al 62’ con un zapatazo que Nacho Calderón no alcanzó ni a rozar. No se lograba la victoria, pero un punto conseguido ante los europeos era una renta muy apreciada en ese entonces.

No obstante, los ingleses tomarían revancha de aquella derrota años atrás. Bobby Charlton al 37’ y Roger Hunt al 75’ firmaron el 2-0 que prácticamente dejaba eliminados a los nuestros.

El último partido en Copas del Mundo para Salvador Reyes llegó el 19 de julio de 1966, en el mítico Estadio de Wembley. Ese día también sería histórico para la Tota Carbajal, quien con su titularidad se convertía en el primer Cinco Copas de todo el Planeta Tierra.

Quedaba en segundo plano el empate a ceros con los charrúas. Dos inmensas leyendas del balompié mexicano se despedían así del Seleccionado Nacional. Con el Tricolor, Salvador Reyes anotó 14 goles en 49 partidos, 9 de los cuales fueron nada más y nada menos que en Copas del Mundo.

Temporada 1966-67

Regresó a Guadalajara para participar en su último semestre como rojiblanco. Sólo jugó 16 partidos del torneo 1966-67, marcando su último gol con la camiseta rayada el 18 de febrero de 1967.

En el Clásico contra el Atlas, Reyes recibía un centro de Jara y remataba cruzado para dejar parado al portero Vargas. Un golazo digno de su categoría y con el que cerraba su cuenta goleadora en el equipo que llevaba en la sangre.

Este fue su gol número 122 en liga y 154 en todas las competencias, sin contar amistosos. Fue el máximo romperredes del Rebaño por décadas, hasta que en 2015 Omar Bravo consiguió su tanto número 123 y superó a un Chava Reyes que ya le había encargado romper el récord.

Luego, con otro par de tantos frente al América, el mochiteco llegó a los 155 goles en todos los torneos jugados con el club, dejando al Melón en el segundo lugar histórico de la tabla de goleo, mas no en la de máximos referentes, definitivamente.

Salvador Reyes Monteón se iba de las Chivas con sus 154 dianas celebradas en más de 300 partidos jugados. Su palmarés desborda oro: siete títulos de liga, seis Campeón de Campeones, una Copa México y una Copa de Campeones de la CONCACAF, además de aquel título de goleo de la 61-62. Un verdadero Campeonísimo.

Toros de San Diego

Después de una dura lesión que lo mantuvo con poca actividad en los últimos dos años, decidió marcharse a jugar a Estados Unidos con los Toros de San Diego. Esto molestó fuertemente a la prensa especializada, acusándolo de querer ganar dinero y olvidar al equipo que lo hizo estrella.

En la National Professional Soccer League, que sólo existió en ese 1967, Salvador Reyes participó de 11 partidos, marcando seis goles.

Regresó a México a jugar con el Club de Futbol Laguna. Estuvo casi cuatro años y no existen registros claros de cuántos partidos jugó y mucho menos de cuántas veces marcó.

Chava Reyes en San Luis

Tuvo un paso interesante con el San Luis, en donde inició su carrera como técnico al mismo tiempo que jugaba. Con gran categoría llevó a los auriazules a ganar primero el título de la Tercera División y luego el de la Segunda División en la 70-71, para con ello ascender a Primera.

Chava Reyes en Querétaro

No duró mucho tiempo con los potosinos en el Máximo Circuito y se terminó marchando a Querétaro, otra vez en la categoría de plata y con la intención de repetir la hazaña, cosa que no logró.

Chava Reyes en Tigres

Su última aventura fue con Tigres, en donde también logró llegar a la liguilla como técnico-entrenador, pero los eliminó el Irapuato por global de 3-1.

Esto ponía lo que parecía ser el punto final de la carrera como futbolista de Salvador Reyes. Y en  el sentido estricto, así fue, se retiraba de las canchas el Melón.

Homenaje a Chava Reyes

Pero el futbol y su preciosa historia le tenían preparado algo de color a este mito escrito en tintas monocromáticas. El recientemente fallecido Jorge Vergara, uno de esos directivos que realmente aderezaba nuestro deporte, tuvo una estupenda idea: homenajear en vida al máximo referente de la historia Chiva.

En el marco de los 100 años del equipo, Salvador Reyes Monteón, de 71 años de edad, fue registrado de manera oficial en la plantilla para el torneo Clausura 2008.

El 19 de enero de ese año Chava Reyes regresó a los vestidores de su casa, el Estadio Jalisco. Se calzó sus tacos negros de estilo sesentero y una camiseta con un escudo enorme, el mismo que él y sus compañeros campeonísimos llenaron de estrellas décadas atrás.

Una playera que lucía el número 57, representando al año en que anotó ese agónico gol contra el Irapuato para conseguir el título que puso las bases de la avalancha de éxitos que se vino después.

Fue alineado en el once titular y posó junto a sus compañeros, nacidos 20 años después de que él maravillara a nuestro país con sus goles en todas las canchas del futbol mexicano.

Cantó el Himno Nacional y se dispuso a iniciar el encuentro, tocando el balón hasta en tres ocasiones en 50 segundos, en complicidad con unos Pumas dispuestos a participar del homenaje al futbolista que curiosamente nunca les marcó un gol.

Luego de toquetear un poco la pelota, sus 10 compañeros se alinearon al borde del campo para hacerle un pasillo digno de sus blasones. Salió del campo por Omar Bravo, en una sustitución muy adecuada para los libros de historia.

Entonces debemos añadir otro partido oficial a su larguísimo repertorio rojiblanco. Chava Reyes se convirtió en la persona de más edad en participar de un juego de Liga MX, que sí fue oficial a pesar de las evidentes circunstancias.

Muerte de Chava Reyes

Casi cinco años después, en diciembre de 2012, recibíamos con mucha tristeza la lamentable noticia de su muerte. Salvador Reyes Monteón se iba de este mundo a la edad de 76 años, después de una dolorosa lucha contra el cáncer de colón.

Nos despedíamos de él con absoluta nostalgia, repasando en nuestras mentes las desgastadas imágenes del recuerdo en blanco y negro sobre sus hazañas deportivas.

Nos encantaría tener horas y horas de material de video con sus goles, sus desbordes, sus paredes y sus portentosos remates de cabeza, lamentablemente no es posible.

Pero si con esta narración he logrado llevarte al mundo sesentero de Chava Reyes y has podido imaginar los pasos de sus espectaculares Chivas, me doy por bien servido.

Fuerte, cabeceador, rematador de izquierda y de derecha, inteligente, atrevido, oportuno, elegante, siempre en el lugar preciso, así fue Salvador Reyes, una campeonísima Leyenda del Futbol Mexicano.

¿Qué te pareció la increíble historia del Melón Reyes? ¿Crees que las Chivas Campeonísimas son el mejor cuadro de la historia del futbol mexicano? Déjamelo saber en tus comentarios.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *