Cuando Pelé fichó con los Gallos de Jalisco

Cuando Pelé fichó con los Gallos de Jalisco

“Es motivo de jubilo que Pelé vaya a jugar con el Club Gallos de Jalisco, primer equipo mexicano que lo tiene en sus filas» se leía en los rotativos de la época.

Las leyendas, como sus personajes e historias, son un deleite para los curiosos que las conocen y admiran.

Hoy traemos un breve, pero muy interesante capítulo en la vida de Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé, una de las leyendas más grandes en la historia del futbol mundial y que, sorpresivamente, tuvo lugar en tierras aztecas.

Hubo una época en la que México y el mundo entero fueron gobernados por un rey de pantaloncillos cortos y de un metro con 73 centímetros de estatura.

Sucedió durante la justa mundialista disputada en suelo mexicano durante mayo y junio de 1970.

La selección carioca fue la primera en llegar al país y la última en irse tras consagrarse campeones del mundo al vencer 4 por 1 a la Italia de Facchetti y Bertini.

‘O Rei’ levantó la tercera copa del mundo en la historia de Brasil y adquirió el derecho para conservar el trofeo Jules Rimet a perpetuidad.

En las justas posteriores y hasta la fecha se condecora al campeón con el galardón diseñado por el artista italiano Silvio Gazzinga.

El equipo amazónico se decidió por Guadalajara para montar su campamento de concentración y eligieron a las Suites Caribe de la avenida López Mateos para establecerse.

El campo de entrenamiento que utilizó Pelé y la verde amarella fue el del Club Providencia.

Este hecho enfureció a Felipe Zetter, entonces presidente del Atlas, quien ya daba por sentado que serían las instalaciones de los zorros las que albergarían los entrenamientos cariocas. Finalmente, Atlas se quedó con Inglaterra y Chivas con Checoslovaquia.

En Guadalajara, en el Estadio Jalisco, Brasil jugó todos sus partidos menos la gran final. Y cómo no sentirse locales en tierras del tequila cuando siempre se supieron cobijados por una afición tapatía que los alentó y se entregó en todo momento.

Primero Pelé y compañía vapulearon a los checos 4 por 1, derrotaron a Inglaterra por la mínima y en apretado 3 a 2 salieron avante contra Rumanía. En cuartos ante Perú ganaron 4 a 2, en semis doblegaron a Uruguay 3-1 y finalmente, ya en el césped del Estadio Azteca, derrotaron a Italia para consagrarse monarcas del mundo.

Durante su estancia en Guadalajara, la cual fue de mas o menos un mes y medio, Pelé y los brasileños se enamoraron de la ciudad y la ciudad de ellos.

Los agradables y generosos tapatíos hicieron sentir en casa en todo momento a los sudamericanos que incluso, cual estrellas de rock, eran perseguidos por sus fanáticos y solicitados para asistir a múltiples eventos, como cuando inauguraron una plaza comercial ubicada en la Calzada Independencia, justo entre el Estadio Jalisco y el coso taurino Nuevo Progreso. El nombre del complejo no podía ser otro: ‘Plaza Brasil’.

A Pelé le dieron la Medalla al Mérito Deportivo al igual que a Bobby Charlton, considerado por muchos como el mejor jugador inglés de todos los tiempos.

Tal fue la euforia por Brasil en la capital tapatía que su legado quedó plasmado en la metrópoli con dos murales. Uno fue grabado en la habitación 154 de las Suites Caribe y el otro está en el Club Providencia, obra del pintor, escultor y grabador michoacano, José María de Servín.

Justamente en uno de estos eventos, Edson Arantes se reencontró con Ney Blanco de Olveira, un ex jugador del Santos de Brasil y agente de jugadores que vino a retirarse a México, en Guadalajara, donde radicó toda su vida hasta su muerte el 14 de marzo de 2005.

Cuentan las crónicas de la época que tal era la amistad entre Ney Blanco y Pelé, que el entonces manager le prestó su automóvil al joven futbolista, un Ford Falcon 1969, para que saliera de noche. A su regreso al Suites Caribe, el 10 chocó con uno de los muros de un arco. ¿El motivo? La miopía del brasileño no le dejó operar de buena manera el vehículo, lo que causó el ínfimo percance.

5 años después del mundial, Blanco de Oliveira fungía como promotor de los Gallos de Jalisco, un modesto club de la capital jalisciense .

Gracias a su amistad con el astro brasileño, que ya jugaba en el Cosmos de Nueva York de la North American Soccer League, liga profesional que precedió a la MLS , se encargó de mover los hilos para concretar su presencia en un cuadrangular para la beneficencia a realizarse en la ciudad de Guadalajara, donde estarían presentes las Chivas, Atlas, Leones Negros y por supuesto los ‘Gallos Azucareros’.

‘O Rei’ aceptó la invitación de su amigo para regresar a la Perla Tapatía, donde una vez fue deidad.

El contrato estipulaba una plática del crack para 40 mil niños en el Estadio Jalisco, además de jugar el cuadrangular portando la casaca del Jalisco.

En aquellos años, el periódico Exclesior escribió un artículo que relataba así: “Es motivo de jubilo que Pelé vaya a jugar con el Club Gallos de Jalisco, convirtiéndose así en el primer equipo mexicano que lo tiene en sus filas”.

El astro mundial llegó a México el 9 de octubre de 1975, mismo día en el que se llevó a cabo el cuadrangular, todo en una misma noche.

Primero se disputaron dos partidos de 20 minutos por tiempo cada uno. Gallos ante Atlas y Chivas contra Leones Negros. Los ganadores celebrarían un partido a dos tiempos de 30 minutos para definir al campeón.

Gallos derrotó al Atlas en penales y Pelé acertó su disparo. ‘Harapos’ Morales, Jorge ‘El Coco’ Gómez y Osvaldo Castro ‘Pata Bendita’ fueron algunos de los compañeros de Pelé aquel día.

En la otra llave el Club Deportivo Guadalajara fue abatido por los Leones Negros de la UdeG.

Caso curioso, el reglamento del cuadrangular establecía que, en caso de que Guadalajara se calificara a la final y los Gallos fueran eliminados, Edson Arantes podría reforzar al equipo rojiblanco, cosa que jamás sucedió y así se esfumó la esperanza de los chiva-hermanos de ver a ‘O Rei’ vestido a rayas.

“Aún con Pelé el Jalisco pierde” se leía en los titulares.

Pese a ser favoritos, el crack del orbe y los ‘Azucareros’ cayeron por marcador de dos a cero ante los Leones Negros, quien dicho está de paso, eran el mejor equipo de los cuatro, ya que en la 74-75 terminaron octavos, el Atlas noveno, Chivas onceavo y Jalisco décimo segundo.

Al final del cuadrangular el resultado fue lo de menos ya que en Guadalajara y todo el Estadio Jalisco era alegría y carnaval con la presencia del Rey.

Así fue como cinco años después de tocar la gloria mundialista en México y como si fuera un Rey que regresa de alguna cruzada, Pelé volvió a nuestro país para visitar las tierras tapatías que lo arroparon durante su prolífica estancia y para dejar bien en claro que México y Guadalajara, fueron, son y serán siempre suyos.

Hoy el Club Gallos de Jalisco espera ansioso en la tercera división de México por regresar y revivir las glorias pasadas, mismas de las que pueden presumir aquel día en que el llamado mejor futbolista de todos los tiempos, defendió su playera.

¿Recuerdas a otro astro del futbol mundial jugando para algún equipo mexicano?

¿Conoces alguna anécdota o historia de leyenda digna de contar?

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